En 2001 la Comisión Española de Ayuda al Refugiado
y la Fundación CEAR instituyeron el Premio Juan María Bandrés a la Defensa del Derecho de Asilo y la Solidaridad con los Refugiados que, junto con la Medalla Nansen que otorga el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), es uno de los pocos galardones que reconocen el trabajo solidario a favor de los más de 40 millones de refugiados y desplazados internos que existen en el mundo.
Cada año la persona premiada viaja a España para recoger el galardón (la reproducción de una escultura
cedida por Martín Chirino) y dar a conocer su trabajo a la sociedad española. El Premio Juan María Bandrés
es una de las principales actividades coordinadas por el área de Sensibilización de CEAR y permite atraer
la atención de los medios de comunicación y de la ciudadanía hacia la difícil situación de millones
de refugiados en todo el mundo.
Han sido premiados Enrique Figaredo, jesuita y obispo de Battambang (Camboya), por su labor con las víctimas de las minas antipersona; Margueritte Barenkitse, directora de Maison Shalom en Burundi, por su trabajo por la convivencia étnica y el ciudado de miles de niños víctimas de la guerra; Javier Giraldo, sacerdote colombiano, por su compromiso con los más de tres millones de desplazados internos de Colombia; Suzy Castor, historiadora haitiana y ex refugiada, por su lucha por la democracia en Haití; Aminattou Haidar, emblemática defensora de los derechos de los saharauis, y Salah Salah, presidente del Comité de Refugiados del Consejo Nacional Palestino y una de las personas que más ha trabajado por el retorno de los cinco millones de exiliados palestinos.